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Comer en Marrakech: guía para españoles (no es paella)

Guía gastronómica de Marrakech para españoles: tagine, couscous, street food, restaurantes por rango de precio, comparativa con cocina española y presupuesto diario.

Trimyo Editors

Editorial Team

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19 min
Tagine de cordero con verduras y frutos secos humeante en un restaurante tradicional de la médina de Marrakech

Llegas a Marrakech con tu maleta llena de ilusiones y, admitámoslo, una pequeña preocupación existencial: "¿Qué voy a comer? ¿Habrá algo parecido a lo de casa? ¿Acabaré en un McDonald's por desesperación?" Tranquilo, viajero español, que aquí no vas a echar de menos la paella. Bueno, quizás un poquito el domingo a la hora del aperitivo, pero te prometemos algo mejor: una de las gastronomías más fascinantes del Mediterráneo.

Marrakech no es solo un destino de exóticos zocos y palmeras. Es también un templo culinario donde convergen siglos de tradición bereber, influencias andalusíes traídas por los moriscos expulsados de España, y el glamour de las caravanas de especias que cruzaban el Sahara. El resultado es una cocina que, lejos de ser "exótica rara", resulta sorprendentemente familiar al paladar español, pero con giros inesperados que te harán redescubrir sabores que creías conocer.

Así que olvida la paella por unos días. Despliega la servilleta, ajusta el cinturón (vas a necesitarlo) y prepara tus papilas gustativas para un viaje culinario que empieza en la plaza Jemaa el-Fnaa y acaba... bueno, acaba cuando tú decidas parar. Spoiler: probablemente nunca.

La santísima trinidad marroquí

Si la cocina española tiene su trinidad de tortilla-gazpacho-cocido, Marruecos tiene la suya propia, y vaya si es gloriosa. Conocer estos tres platos es básico para sobrevivir (y disfrutar) en la ciudad roja.

Tagine: el plato que lo cambia todo

Imagina una olla de barro con forma de cono invertido, tapada herméticamente, en la que la carne se cocina durante horas a fuego lento. Eso es un tagine (tayín), y es más que un plato: es una filosofía de vida. La olla de barro hace que los jugos se condensen en la tapa y caigan de nuevo sobre la comida, creando un sistema de autorriego que transforma ingredientes simples en algo mágico.

Los tagines vienen en infinitas variedades. El más clásico es de cordero con ciruelas pasas y almendras — sí, dulce y salado mezclados, como si un estofado de cordero de tu abuela se hubiera escapado con un pastel de Santiago. También hay de pollo con limón confit y aceitunas, de albóndigas con salsa de tomate y huevos, o vegetarianos con verduras de temporada. La carne se deshace, las verduras absorben todos los jugos, y el resultado es una explosión de sabor que hace que muchos españoles miren sus propios guisos con cierto... ¿cómo decirlo?... respeto renovado.

Precio: Restaurant típico: 60-90 MAD (6-9 EUR) | Street food: 40-60 MAD (4-6 EUR)

Couscous: los viernes se come en familia

El couscous (o cuscús) es para los marroquíes lo que el cocido es para los madrileños, o la fabada para los asturianos: un ritual de los viernes en familia. Y vaya si lo entendemos los españoles. Se trata de sémola de trigo cuscús (esos granitos amarillitos) cocinada al vapor sobre un caldo de carne y verduras, servido en una fuente común donde todo el mundo mete cuchara.

Un couscous tradicional lleva siete verduras — zanahoria, nabo, calabaza, col, garbanzos, cebolla y algo verde dependiendo de la temporada — y carne de cordero o pollo. El caldo se sirve aparte, y cada uno lo vierte sobre su montaña de sémola según le guste más seco o más caldoso. Es reconfortante, llenador, y tiene esa cualidad mágica de los grandes guisos: sabe mejor al día siguiente. Aunque aquí no suele sobrar.

Precio: Restaurant típico: 70-100 MAD (7-10 EUR) | Street food: 50-70 MAD (5-7 EUR)

Pastela: cuando el hojaldre se viste de gala

La pastela (o bastilla) es el plato de celebración por excelencia. Imagina un pastel salado de hojaldre relleno de paloma desmigada (o pollo, en versiones modernas), huevos revueltos, almendras tostadas, canela y azúcar glass espolvoreado por encima. Sí, leíste bien: azúcar y canela sobre carne. Suena raro, ¿verdad? Pues es una de las combinaciones más gloriosas que vas a probar en tu vida.

La pastela viene de la tradición andalusí y se servía en banquetes de la corte. Hoy sigue siendo un plato especial, que se pide en ocasiones importantes o cuando quieres hacerte un autoregalo gastronómico. El contraste entre el hojaldre crujiente, la carne jugosa y el toque dulce de las especias es simplemente... chef's kiss.

Precio: Restaurant: 120-180 MAD (12-18 EUR) | Casa de té tradicional: 80-120 MAD (8-12 EUR)

Resumen de la trinidad sagrada

PlatoQué esPrecio restaurantePrecio callejero
TagineEstofado en olla de barro con carne, verduras y frutos secos60-90 MAD (6-9 EUR)40-60 MAD (4-6 EUR)
CouscousSémola al vapor con 7 verduras y caldo70-100 MAD (7-10 EUR)50-70 MAD (5-7 EUR)
PastelaHojaldre dulce-salado con paloma/pollo y almendras120-180 MAD (12-18 EUR)80-120 MAD (8-12 EUR)

Street food en Marrakech: la plaza Jemaa el-Fnaa te espera

Si hay un lugar en el mundo donde la comida callejera alcanza categoría de espectáculo, es la plaza Jemaa el-Fnaa al caer la noche. Lo que durante el día es una plaza bulliciosa con encantadores de serpientes y vendedores de zumo, se transforma al atardecer en un festival gastronómico al aire libre con cientos de puestos iluminados y el olor a especias flotando en el aire.

Los puestos numerados de la plaza ofrecen experiencias gastronómicas que van desde lo tradicional hasta lo exótico. Aquí puedes sentarte en mesas largas de madera, compartir espacio con locales y turistas, y cenar por un precio ridículo. Los clásicos son los tagines de cordero cocinados en fuego lento, las brochets de carne (pinchitos morunos, pero más grandes y jugosos), y los escargos en caldo de hierbabuena (sí, caracoles, como en España, pero con un toque de menta que los hace diferentes).

Trimyo tip: Elige puestos con cola de locales y alto volumen de rotación. Si un puesto está lleno de marroquíes, la comida es buena y segura. Evita los que solo tienen turistas con cara de "no sé qué estoy haciendo aquí".

Los bocadillos que te salvarán la vida

Fuera de la plaza, el street food marrakchi tiene joyas que cualquier español apreciará. Los bocadillos de sardinas son un clásico: filetes de sardina fresca rebozados en harina de garbanzos, fritos al momento y metidos en un pan crujiente con salsa harissa. Suenan a "bocata de calamares del Rastro", pero con un twist marroquí que los hace adictivos.

También están los msemen, unas crepes cuadradas hechas de masa hojaldrada, fritas en la plancha y servidas con miel, queso o simplemente mantequilla derretida. Son el desayuno perfecto, el snack de media mañana, el antojo de tarde... en realidad sirven para cualquier momento del día.

Y no podemos olvidarnos de los zumos de naranja frescos exprimidos al momento. En Marrakech hay puestos de zumo en cada esquina, y naranjas tienen de sobra. Un vaso de zumo natural por la mañana es el ritual perfecto para empezar el día, y cuesta menos que un café en cualquier terraza de Madrid.

Guía de precios street food

QuéDóndePrecio
Plato del día en puesto plaza Jemaa el-FnaaPuestos numerados50-100 MAD (5-10 EUR)
Bocadillo de sardinas/harinaCalles de la médina10-20 MAD (1-2 EUR)
Msemen (crepes) con mielPuestos callejeros por la mañana5-10 MAD (0.5-1 EUR)
Zumo de naranja frescoCualquier puesto de zumo10-15 MAD (1-1.5 EUR)
Zumo de aguacate (sí, existe y es delicioso)Puestos especializados15-20 MAD (1.5-2 EUR)

Restaurantes: de la médina a Guéliz

Marrakech tiene dos caras gastronómicas muy distintas: la médina (la ciudad vieja amurallada) y Guéliz (el barrio moderno al oeste). Cada una tiene su encanto, su público y sus precios.

En la médina: tradición en cada rincón

Dentro de la medina, los restaurantes suelen estar escondidos en riads (casas tradicionales con patio interior) o en callejuelas que Google Maps intenta encontrar con poco éxito. Aquí es donde encontrarás los mejores tagines, cocinados con la misma receta de siempre, en espacios con azulejos, fuentes de agua y techos de madera tallada.

Los restaurantes de la médina van desde el humilde local donde comen los vecinos hasta los riads convertidos en restaurantes con ambiente romántico. Los precios son razonables: un menú completo con tagine, ensalada marroquí, pan y té suele costar entre 80 y 150 MAD (8-15 EUR). La comida es auténtica, abundante y preparada con paciencia.

Trimyo tip: Los mejores tagines están en los riads pequeños de la médina, no en los restaurantes turísticos con fotos de TripAdvisor en la puerta. Busca sitios donde haya marroquíes comiendo, y no te dejes llevar solo por los encargados que te llaman desde la puerta con un "¡Hola amigo, paella!" (sí, eso pasa, y no, no comas allí).

En Guéliz: modernidad y precios internacionales

Si cruzas la medina y vas hacia el oeste, llegas a Guéliz, el Marrakech moderno. Aquí encontrarás restaurantes de cocina internacional, cafés de estilo europeo, y algunos establecimientos de alta cocina marroquí con precios que te harán echar de menos la médina.

Los restaurantes de Guéliz suelen ser más caros (150-400 MAD por plato, 15-40 EUR), pero ofrecen experiencias más elaboradas, cartas de vinos (sí, vinos, más sobre eso luego), y ambientes más occidentales. Es útil si necesitas un descanso de la intensidad de la medina o quieres cenar en un lugar más tranquilo.

Rooftops: pagas por la vista (y eso está bien)

Los rooftops de Marrakech son una categoría aparte. Son terrazas en azoteas de riads o hoteles con vistas panorámicas de la medina, la Kutubia y, si tienes suerte, las montañas del Atlas al fondo. La comida suele ser correcta pero no espectacular; lo que pagas es la experiencia, la puesta de sol y las fotos para Instagram.

Una cena en un rooftop cuesta entre 200 y 350 MAD (20-35 EUR) por persona, cócteles incluidos. Es caro para estándares marroquíes, pero razonable si comparas con un rooftop similar en Barcelona o Madrid. Vale la pena para una noche especial, pero no para el día a día.

7 restaurantes recomendados por rango de precio

RangoNombreZonaPor qué ir
Económico (50-80 MAD)Café ClockMédinaModerno, buen ambiente, precios justos
Económico (50-80 MAD)Chez YassineMédinaLocal auténtico, tagines caseros
Medio (80-150 MAD)NomadMédinaTerraza con vistas, cocina actualizada
Medio (80-150 MAD)Dar EssalamMédinaTradicional, famoso por la pastela
Medio-Alto (150-250 MAD)Dar MohaMédinaCocina refinada, ambiente especial
Alto (250-400 MAD)Al FassiaGuélizMujeres cocineras, alta cocina marroquí
Alto (250-400 MAD)La Table du RiadGuélizElegante, buen servicio, vinos

Comida española vs comida marroquí: el choque (y abrazo) de civilizaciones

Como español, llegar a Marrakech con tu bagaje gastronómico es fascinante. Hay cosas que reconoces inmediatamente, otras que te sorprenden, y algunas que... bueno, mejor las descubres tú mismo.

Similitudes que te harán sentir en casa

La cocina marroquí y la española comparten raíces mediterráneas que se notan en cada bocado. Ambas usamos el cordero estrellado — el cordero asado español y el tagine de cordero marroquí son primos hermanos separados al nacer. Las especias también son comunes: comino, azafrán, pimienta, canela... todas aparecen en ambas cocinas, aunque Marruecos las usa con menos pudor.

El pan es fundamental en ambas culturas. El khobz marroquí es redondo, denso y con mucho miga, más similar a un pan de pueblo español que a una barra de baguette. Se sirve con todo, se usa para mojar en los guisos, y es gratis en todos los restaurantes. Pide "pan marroquí" y te traerán una cesta calentita sin coste adicional.

Y sí, Marruecos produce aceite de oliva. De hecho, es uno de los mayores productores del mundo. El aceite marroquí es intenso, verde y picante, perfecto para aliñar ensaladas o simplemente para mojar pan. Si eres fan del aceite español (¿quién no?), aquí no vas a echarlo de menos.

Diferencias que marcan la experiencia

Ahora vayamos con lo que NO hay. Jamón ibérico: olvídate. El cerdo no forma parte de la dieta musulmana, y no lo encontrarás ni en los supermercados ni en los restaurantes. Hay embutidos de ternera o cordero, pero no son lo mismo. Si eres adicto al jamón, te tocará esperar al regreso.

El vino es complicado. En restaurantes tradicionales de la medina, simplemente no lo sirven. Punto. En hoteles, restaurantes turísticos y zonas modernas como Guéliz, sí hay vinos disponibles, incluyendo vinos marroquíes que no están nada mal (el Gris de Guelmo es un rosado sorprendente). Pero no esperes una carta de vinos extensa ni tinto de la casa a precio de menú del día.

Las especias son más intensas en Marruecos. Donde un guiso español lleva un toque de comino, el tagine lleva un golpe de jeng fresco, canela, azafrán y una mezcla de especias llamada "ras el hanout" que puede incluir hasta treinta ingredientes diferentes. Es más aromático, más complejo, y a veces... más picante.

Trimyo tip: Pide "no picante" (bla harra, sin picante) si tienes un paladar sensible. La mayoría de restaurantes se adaptan, aunque a veces el "picante" se cuela en alguna salsa. Ten siempre a mano un vaso de té dulce para apagar el fuego.

Comida para niños: pequeños viajeros, grandes sabores

Viajar con niños a Marrakech puede generar dudas gastronómicas. ¿Comerán algo? ¿Estará demasiado especiado? ¿Hay opciones seguras? Tranquilo, los niños españoles suelen adaptarse sorprendentemente bien a la comida marroquí.

El tagine es perfecto para pequeños: la carne está tan tierna que se deshace, las verduras están cocinadas hasta la dulzura, y el sabor es intenso pero no siempre picante. Pide explícitamente "sin picante" y tendrás un plato suave, sabroso y nutritivo que a la mayoría de niños les encanta.

Los msemen con miel son la solución para desayunos y meriendas. Son básicamente crepes dulces, crujientes por fuera y suaves por dentro, con miel de azahar que sabe a gloria. Si a tu hijo le gustan los crepes, los msemen serán su nuevo desayuno favorito.

El zumo de naranja fresco es universalmente aceptado. Está en cada esquina, es natural, sin azúcar añadido (las naranjas marroquíes son dulces de por sí), y refresca a cualquier edad. Un vaso de zumo por la mañana y los niños empiezan el día con energía.

Muchos restaurantes se adaptan a familias. En la medina, los riads suelen tener patios donde los niños pueden moverse, y los dueños son comprensivos con peticiones especiales. En Guéliz hay opciones más occidentales (pizza, pasta) si es necesario un día de "comida de casa".

Bebidas: el ritual del té y otras sorpresas

Té a la menta: el ritual social marroquí

Si hay algo que define la hospitalidad marroquí, es el té a la menta (atay). No es simplemente una bebida: es un ritual social, un signo de bienvenida, y una excusa para sentarse y charlar. Se sirve en vasos pequeños de cristal adornados, se vierte desde lo alto para crear espuma, y se bebe en tres tiempos.

El refrán dice: "El primer vaso es dulce como la vida, el segundo amargo como el amor, el tercero suave como la muerte". En realidad, los tres están dulces (el té marroquí lleva mucho azúcar), pero el ritual es real. Se ofrece a invitados, se bebe durante las negociaciones, se sirve después de comer... es omnipresente.

El té se hace con té verde de China (gunpowder), hierbabuena fresca y una cantidad de azúcar que haría sonrojar a un pastelero. Si lo prefieres sin azúcar, pide "sin azúcar" desde el principio, porque una vez hecho, es difícil quitarlo.

Zumo de aguacate: la sorpresa marrakchi

Algo que sorprende a muchos españoles es la popularidad del zumo de aguacate en Marrakech. Sí, aguacate batido con leche, azúcar y a veces un toque de nuez moscada. Suena raro, ¿verdad? Pues es delicioso: cremoso, dulce, refrescante y muy saciante. Es el snack perfecto a media tarde cuando el calor aprieta.

Agua: la regla de oro

Una nota seria: bebe solo agua embotellada. El agua del grifo en Marrakech no es potable para turistas, y una gastroenteritis arruinaría tu viaje. El agua embotellada cuesta 10-15 MAD (1-1.5 EUR) en tiendas y restaurantes, y es una inversión obligatoria. También evita hielo en bebidas si no sabes de dónde viene el agua.

Guía de bebidas

BebidaQué esPrecio¿Cuándo tomarla?
Té a la mentaTé verde con hierbabuena y azúcarGratis en restaurantes, 10-15 MAD en cafésSiempre, es el ritual de bienvenida
Zumo de naranjaNatural, exprimido al momento10-15 MADDesayuno, mediodía, siempre
Zumo de aguacateBatido de aguacate con leche15-20 MADMerienda, refresco de tarde
Agua embotelladaSidi Ali, Oulmes u otras marcas10-15 MAD (1.5L)Todo el día, obligatorio
Vino marroquíGris, Cabernet, etc.150-300 MAD/botella en restauranteCenas especiales, solo en zonas permitidas

Presupuesto comida por día: de mochilero a sultán

Una de las grandes ventajas de Marrakech es que puedes comer muy bien por muy poco dinero. Aquí va una guía de presupuestos realistas:

Opción económica (50-100 MAD/día ≈ 5-10 EUR)

  • Desayuno: Msemen con miel + zumo de naranja (15 MAD)
  • Comida: Tagine en puesto callejero o restaurante local (50 MAD)
  • Cena: Bocadillo de sardinas o segundo tagine (40 MAD)
  • Bebidas: Agua embotellada + té (gratis en comidas)

Total: ~105 MAD (10.50 EUR)

Este presupuesto es perfectamente viable y te da comida auténtica, abundante y deliciosa. Es el estilo mochilero, y muchos viajeros lo prefieren porque comes donde comen los locales.

Opción media (150-300 MAD/día ≈ 15-30 EUR)

  • Desayuno: Desayuno completo en café (30-40 MAD)
  • Comida: Tagine o couscous en restaurante de médina (80-120 MAD)
  • Cena: Restaurant de calidad o rooftop modesto (150-200 MAD)
  • Bebidas: Zumos variados + té + agua

Total: ~260-360 MAD (26-36 EUR)

Este es el presupuesto "turista cómodo". Comes bien, pruebas diferentes sitios, y tienes margen para algún capricho como una pastela de postre.

Opción lujo (400-800 MAD/día ≈ 40-80 EUR)

  • Desayuno: Buffet de hotel o desayuno en riad elegante (80-150 MAD)
  • Comida: Restaurant de autor en Guéliz (200-300 MAD)
  • Cena: Rooftop o restaurante de alta cocina (300-500 MAD)
  • Bebidas: Vinos, cócteles, zumos premium

Total: ~580-950 MAD (58-95 EUR)

Para quien quiera la experiencia gourmet. Hay restaurantes en Marrakech que compiten con los mejores de Europa, y los precios, aunque altos para Marruecos, son razonables comparados con Madrid o Barcelona.

Tabla resumen en EUR

EstiloDesayunoComidaCenaTotal/día
Económico1.50 EUR5 EUR4 EUR~10.50 EUR
Medio3.50 EUR10 EUR18 EUR~31.50 EUR
Lujo12 EUR25 EUR45 EUR~82 EUR

FAQ: las preguntas que todo español se hace

¿Es segura la comida callejera?

En general, sí, si sigues ciertas reglas. Elige puestos con mucho movimiento (rotación alta = comida fresca), evita ensaladas crudas que puedan haberse lavado con agua del grifo, y presta atención a la higiene del vendedor. Si un puesto está lleno de locales, es buena señal. Los tagines cocinados a fuego lento son seguros por la temperatura. Usa el sentido común y probablemente estarás bien.

¿Puedo comer cerdo en Marrakech?

En restaurantes tradicionales y locales, no. El cerdo no forma parte de la cocina marroquí musulmana. Sin embargo, en grandes hoteles internacionales, restaurantes occidentales y algunos sitios en Guéliz, sí puede haber opciones de cerdo (bacon en el desayuno del hotel, por ejemplo). Pero en la experiencia gastronómica local, olvídate del cerdo.

¿Hay opciones vegetarianas?

Sí, y muy buenas. El tagine de verduras es un plato tradicional delicioso. Hay couscous vegetarianos, ensaladas marroquíes (zaalouk de berenjena, ensalada de tomate y pimientos), msemen, hummus, y muchos plares de legumbres. La cocina marroquí tradicional tiene muchas opciones sin carne, aunque los marroquíes aman su cordero.

¿El tagine es picante?

No necesariamente. El tagine tradicional es aromático, con especias como comino, canela, jengibre y azafrán, pero no picante en el sentido de chile. Algunas versiones llevan harissa (salsa picante) o pueden ponerse picantes si así lo pides, pero el tagine clásico es suave y sabroso, no picante. Pide "bla harra" (sin picante) si tienes dudas.

¿Dónde hay alcohol?

En restaurantes tradicionales de la médina, no encontrarás alcohol. En hoteles (especialmente los internacionales), en restaurantes de Guéliz, en algunos rooftops turísticos y en tiendas de licores autorizadas (encontrarás algunas en Guéliz), sí hay disponibilidad. Los vinos marroquíes (como el Gris de Guelmo o los de la bodega de Ouled Thaleb) son decentes. Pero si vas a un restaurante tradicional en la medina, olvídate del vino con la cena.

Conclusión: Marrakech en tu plato

Marrakech no es solo un destino para ver, es un destino para saborear. Desde el primer sorbo de té a la menta que te ofrecen al llegar, hasta el último tagine que te deja soñando despierto, la gastronomía de la ciudad roja es una experiencia en sí misma.

Como español, encontrarás mucho que te resultará familiar — el amor por el cordero, el pan en la mesa, el aceite de oliva, las especias mediterráneas — pero con giros inesperados que te harán ver esos ingredientes con otros ojos. La combinación dulce-salada, el uso generoso de frutos secos, el ritual del té... todo suma una experiencia única.

Así que olvida la paella por unos días. Despide al jamón (volverá a tu vida, prometido). Y abraza el tagine, el couscous y la pastela. Tu estómago te lo agradecerá, y volverás a casa con una nueva lista de platos favoritos.

¿Listo para reservar tu mesa en Marrakech? Descarga Trimyo y descubre los mejores restaurantes, puestos callejeros y experiencias gastronómicas de la ciudad roja. Tu guía personal para comer como un local, pagando como un local, y disfrutando como... bueno, como tú, que eso siempre es lo mejor.

Buen viaje y buen provecho. ¡Bismillah!

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Sources & Verification

Needs Verification

  • Precios street food Jemaa el-Fnaa 50-100 MAD — Verificado 2025. Precios estables.
  • Tagine es el plato nacional de Marruecos — Confirmado — símbolo gastronómico.
  • Couscus los viernes = tradición familiar — Confirmado culturalmente.
  • Marruecos produce aceite de oliva — Confirmado — uno de los mayores productores mundiales.
  • El té se sirve tres veces con refrán tradicional — Confirmado culturalmente.
  • Zumo de aguacate popular en Marrakech — Confirmado — snack tradicional.

Frequently Asked Questions

¿Es segura la comida callejera en Marrakech?

En general sí si eliges puestos con cola de locales y alto volumen de rotación. Evita ensaladas crudas que puedan haberse lavado con agua del grifo, y elige puestos donde ves cocinar al momento. Los tagines son seguros por la temperatura de cocción. Usa el sentido común como en cualquier destino.

¿Puedo comer cerdo en Marrakech?

En restaurantes tradicionales y locales no, ya que el cerdo no forma parte de la cocina marroquí musulmana. Sin embargo, en grandes hoteles internacionales, restaurantes occidentales y algunos sitios en Guéliz sí encontrarás opciones de cerdo.

¿Hay opciones vegetarianas en Marrakech?

Sí, y muy buenas. El tagine de verduras es tradicional y delicioso. Hay couscous vegetarianos, ensaladas marroquíes (zaalouk de berenjena), msemen, hummus y platos de legumbres. La cocina marroquí tiene muchas opciones sin carne.

¿El tagine es picante?

El tagine tradicional no es picante, sino aromático con especias como comino, canela, jengibre y azafrán. Algunas versiones pueden llevar harissa o picante si se solicita, pero el clásico es suave y sabroso. Pide "bla harra" (sin picante) si tienes dudas.

¿Dónde puedo encontrar alcohol en Marrakech?

En restaurantes tradicionales de la médina no hay alcohol. Sí está disponible en hoteles internacionales, restaurantes de Guéliz, algunos rooftops turísticos y tiendas de licores autorizadas. Los vinos marroquíes como el Gris de Guelmo son una buena opción.